Sede del gobierno holandés y del Tribunal Internacional de Justicia, una ciudad que combina política, cultura y arte. El Mauritshuis guarda la 'Joven de la perla' de Vermeer, y el Binnenhof es uno de los complejos parlamentarios más antiguos del mundo. La arquitectura histórica, los elegantes bulevares y la cercanía a la playa de Scheveningen la convierten en el destino perfecto para pasar el día entero.