Lago volcánico a solo 40 km al norte de Roma, rodeado de vegetación y pequeños pueblos romanos. Visitar el castillo renacentista Orsini-Odescalchi en la localidad de Bracciano, bañarse en las limpias aguas del lago y almorzar con fresco pescado local a orillas del agua lo convierten en una escapada perfecta del bullicio de la ciudad.