Budapest, la magnífica capital de Hungría, nació en 1873 de la fusión de tres ciudades —Buda, Óbuda y Pest—, aunque sus raíces se remontan a la época romana. Enclavada a orillas del Danubio, la ciudad deslumbra con un patrimonio arquitectónico de excepción: el imponente Parlamento y el majestuoso Castillo de Buda, ambos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Budapest es célebre, además, por sus legendarias termas, su vibrante vida nocturna y las vistas inolvidables que se contemplan desde el Bastión de los Pescadores.
Edificio neogótico de 1904, uno de los parlamentos más grandes del mundo y símbolo de Budapest. Ubicado a orillas del Danubio, ha sido declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con el panorama del río. El interior alberga la Corona de San Esteban de Hungría y una rica decoración.
Terraza románico-neogótica construida entre 1895 y 1902 en la colina de Buda, nombrada así por el gremio de pescadores que defendía esta parte de las murallas de la ciudad. Sus siete torres simbolizan las siete tribus magiares, y ofrece una de las vistas más bellas sobre el Parlamento y el Danubio.
La iglesia más grande de Budapest, construida en estilo neorrenacentista y terminada en 1905, dedicada al primer rey húngaro San Esteban. En su tesoro se conserva la reliquia de la mano derecha momificada del rey. La cúpula de 96 metros de altura ofrece una vista panorámica de la ciudad.