Hallstatt es un pueblo alpino de cuento de hadas, enclavado entre las laderas montañosas del Salzkammergut austriaco y las serenas aguas del lago que lleva su nombre, con una historia que se remonta nada menos que 7.000 años atrás: fue precisamente aquí donde floreció una de las civilizaciones más antiguas de Europa, célebre por la explotación de la sal. Hoy, esta joya protegida por la UNESCO es el destino perfecto para quienes desean dejarse seducir por los encantos de una naturaleza intacta, fachadas llenas de color y el auténtico espíritu alpino.
La mina de sal más antigua del mundo, en funcionamiento desde hace más de 7.000 años. Los visitantes pueden deslizarse por los toboganes de madera que utilizaban los mineros y explorar lagos subterráneos y túneles. Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Mirador panorámico a una altura de 360 metros sobre el lago Hallstatt, accesible en teleférico desde el centro del pueblo. Ofrece una espectacular vista del lago, el pueblo y los picos alpinos que rodean el valle.
Pequeña iglesia evangélica del siglo XIX ubicada directamente a orillas del lago Hallstatt, una de las construcciones más fotografiadas de Austria. Su ubicación junto al agua y el telón de fondo montañoso la convierten en un símbolo icónico del lugar.