Trieste es una ciudad italiana en la frontera con Eslovenia, marcada por un poderoso legado Habsburgo que la hace única entre todas las ciudades de Italia. La confluencia de la elegancia vienesa, el mar Adriático y el ritmo mediterráneo crea una atmósfera verdaderamente singular: la Piazza Unità d'Italia es la plaza frente al mar más grande de Europa, mientras que el romántico castillo de Miramare, asomado a la costa, parece sacado de un cuento de hadas. Trieste es además un símbolo de la cultura italiana del espresso —cuna de Illy— y la base perfecta para explorar el norte del Adriático.
Castillo romántico construido a mediados del siglo XIX para el archiduque Maximiliano de Habsburgo, ubicado sobre una roca sobre el Golfo de Trieste. El interior conserva el equipamiento y el mobiliario originales del siglo XIX. Está rodeado de un hermoso parque con vistas al mar.
Una de las plazas más grandes de Italia que se abre hacia el mar, rodeada de imponentes palacios neorrenacentistas y barrocos de los siglos XIX y principios del XX. Corazón de la ciudad y símbolo de la identidad triestina. El ambiente nocturno y las fachadas iluminadas la hacen especialmente atractiva.
Catedral católica del siglo XIV formada por la unión de dos iglesias anteriores, dedicada al patrón de Trieste, San Giusto. El interior está adornado con excepcionales mosaicos bizantinos del siglo XII. Se encuentra en la colina de San Giusto, desde la que se disfruta de una vista panorámica de la ciudad y la bahía.