Una de las minas de sal activas más antiguas del mundo, en funcionamiento desde el siglo XIII y Patrimonio Mundial de la UNESCO. Un laberinto subterráneo de galerías, capillas talladas en sal (incluida la impresionante capilla de Santa Kinga), lagos y esculturas a una profundidad de hasta 135 metros. La temperatura en la mina es constante, de 14°C durante todo el año.