Una de las ciudades más hermosas de Suiza, con el famoso puente de madera Kapellbrücke, el casco antiguo y las vistas al lago y al monte Pilatus. Un paseo junto al lago, una visita al Museo de Transporte y un almuerzo en el núcleo histórico de la ciudad conforman un día perfecto. La ciudad combina historia, arquitectura y paisajes alpinos.