Arahova es una pequeña ciudad de montaña en las laderas del Parnaso, conocida por su arquitectura de piedra, sus casas tradicionales y el turismo invernal. Representa una continuación natural de la visita a Delfos y ofrece una perspectiva diferente de la zona montañosa de la Grecia central. La ciudad también es conocida por la artesanía local y la gastronomía de la región.