La forma más famosa de vivir Civita di Bagnoregio es llegar temprano por la mañana, cuando la ciudad a menudo se eleva por encima de la niebla que cubre el valle. Un puente peatonal de unos 300 metros conduce al centro histórico, y las vistas más hermosas se aprecian precisamente durante la aproximación. Para la mejor experiencia, se recomienda llegar antes que los grandes grupos turísticos procedentes de Roma.