Villa Adriana es el complejo imperial más grande que ha sobrevivido fuera de la propia Roma, y en verano se convierte en un verdadero desafío: poca sombra, mucho sol, muchos grupos. La solución es simple: autobús 4 o 4X desde Piazza Garibaldi en el centro de Tivoli, llegando en cuanto abren las puertas. La maqueta de plástico de la villa original en la entrada ofrece una buena referencia antes de adentrarse entre las ruinas. Planifica tres horas, lleva agua y sombrero — la sombra escasea.