Encantadora ciudad costera en la frontera entre Francia e Italia, conocida por sus fachadas coloridas, su clima suave y sus jardines llenos de cítricos. El centro histórico y el paseo marítimo la convierten en uno de los lugares más bellos de la Costa Azul oriental. El tren directo desde Niza dura unos 30-35 minutos — se recomienda combinarla con una visita a la Villa Ephrussi de Rothschild en Cap Ferrat.