La excursión lleva al sur del Peloponeso, a la región de Mani, conocida por sus torres de piedra, sus pequeñas localidades costeras y su paisaje agreste. La principal atracción son las cuevas de Diros, que se recorren en barca a través de una red de lagos subterráneos y salas. Tras la visita, es posible continuar el recorrido por los pueblos tradicionales de la península de Mani y disfrutar de las vistas sobre la costa del golfo de Laconia.