Pequeño y pintoresco pueblo de molinos en la confluencia de los ríos Slunjčica y Korana, a tan solo unos kilómetros de Plitvice. Los antiguos molinos y casas construidos directamente sobre cascadas y cristalinas corrientes de agua hacen de este lugar uno de los más fotogénicos de Croacia. Ideal para un paseo tranquilo, fotografiar y almorzar en restaurantes sobre el agua.