Pequeño pueblo de montaña en el interior de Madeira, rodeado de bosques de laurisilva protegidos por la UNESCO. Es conocido como punto de partida de varias levadas y rutas de senderismo populares que atraviesan los verdes valles y paisajes montañosos de la isla. En el pueblo se encuentra también una piscifactoría de truchas, mientras que los restaurantes locales ofrecen especialidades características de esta parte de Madeira.